La experiencia de la Iluminación en diferentes tradiciones espirituales. Budismo Zen.

  • Posted on: 31 August 2017
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El Zen, tal y como lo conocemos en la actualidad, se originó en China, cuando Bodhidharma, el 80. Patriarca a partir del Buda de nuestra Era, introdujo el Budismo en China desde la India.

En la India no existió el Zen porque el espíritu Hindú, a diferencia del Chino, es demasiado metafísico y alejado de la vida práctica. Sin embargo, se considera que el Zen apareció una tarde Hindú en la que Buda predicaba ante una congregación de sus discípulos en el Monte del

Santo Buitre. No habló, porque deseaba transmitir directamente la Doctrina de la Iluminación y ésta no puede explicarse con palabras. Simplemente, levantó un ramo de flores ante la Asamblea, ramo que alguien le había of recido. Nadie entendió el mensaje, excepto Mahákásyapa, un viejo y noble

Discípulo, quien sonrío silenciosamente. El Buda comprendió que Mahákásyapa pudo captar íntegramente el significado de la Iluminación y proclamo:  

 

Tengo el más precioso tesoro, espiritual y trascendental, que en este instante te entrego, oh venerable Mahákásyapa.  

 

Mahákásyapa fue el segundo Patriarca después del mismo Sákyamuni y el único que captó la Doctrina de la Iluminación. Buda sabía que su realización Integra no sería entendida y nunca intentó explicarla por completo. Desarrolló una serie de preceptos morales y doctrinarios que muchas veces se confunden con el verdadero Budismo, olvidando que éste tiene su raíz en la experiencia de la Iluminación en forma directa. El Zen se precia en ser la única rama del Budismo que es capaz de estimular la Iluminación y que se basa en ella como esencia de su enseñanza.

Del Buda que precedió a Sakyamuni,1 recordamos:

 

Pura e inmaculada es la naturaleza de todos los   seres sensibles;  

Desde elprincipio mismo no hay nacimiento ni muerte;  

Este cuerpo, esta mente... son fantasmal creación;  

Y en la transformación fantasmal no haypecados ni méritos.  

 

KÁSYAPA  

Citado por D.T. Suzuki, en: Ensayos sobre

Budismo Zen, Kier, Buenos Aires, 1981.

1 Se dice que antes del Buda de esta Era, existieron seis Budas más. 

 

"Este cuerpo, esta mente... son fantasmal creación"... parece referirse a la ilusoria solidificación de los procesos; a la confusión que ve existencias absolutas en lo que no es absoluto ni independiente. El sexto Patriarca a partir del Buda de esta Era, dijo:

 

Penetra en la verdad última de la mente,

Y no tendrás cosas ni no cosas;

Iluminados y no Iluminados. . . son lo mismo;

No hay mente ni cosa.

DHRITAKA  

(Ibid.)

Penetrar en la verdad última de la Mente es llegar a la naturaleza Real del sí mismo. Allí no existen las estructuras cosificadas; no existe nada, excepto la Realidad. En la Realidad se comprende que todo está Iluminado y que el Iluminado y el no Iluminado son lo mismo.

Todo en el Zen es paradójico para la mente lógica, pero en la Iluminación, la paradoja deja de serlo, porque se establece una comunión con lo único que realmente existe y no es ilusorio:

 

Acerca de mi propia actualización estos días, es verdaderamente creativa y destructiva. Juego con transformaciones milagrosas, penetrando todas las circunstancias y en donde me encuentre no tengo nada más que buscar. Las circunstancias ya no son capaces de cambiarme. Si vienen estudiantes a buscarme, yo salgo para verlos. Ellos no me ven. Asi, me visto con toda clase de vestiduras.

Los estudiantes inmediatamente empiezan a especular acerca de ellas, tomándolas como mis palabras Todo esto es muy triste. Ciegos y rapados hombres sin ojos, dependen de las vestiduras que uso, verdes, amarillas, rojas o llancas. Cuando me las quito y sólo me pongo las vestiduras de la pureza, los estudiantes ven un reflejo y se reunen entre ellos con gozo. Y cuando me desvisto, ellos se desilusionan y con sorpresa corren asustados y se quejón de mi desnudez. Así es que yo les digo:

¿Conocen en verdad a mí, quien se viste con todas estas vestiduras? Y súbitamente ellos voltean sus caras y me reconocen.  

RINZAI GIGEN

 

En una ocasión, un gran erudito vino a hablar con un maestro Zen y éste lo invitó a tomar el té. Empezó a verter el líquido en una taza hasta que ésta se llenó, pero continuó vertiéndolo. El erudito, asombrado, le gritó —¡no ves que ya está llena y se desborda!

Así es, le dijo el maestro: ya no le cabe nada. Es como tu mente, demasiado llena para que algo quepa adentro. ¡Para entender el Zen, primero debes vaciarte!  

El contenido de la Iluminación no puede predecirse a partir de un análisis intelectual. En el Zen, primero debe ocurrir una trascendencia con respecto a la lógica lineal para poder tener acceso a la Iluminación.

Del libro: Fluir en el sin yo

Autor: Jacobo Grinberg Z.

"El Zen como vemos nos lleva al camino de la experiencia, de vaciar la mente de la historia personal, para poder ver la realidad tal cual es...

Antonio BC"